Una IA conversacional pensada para vender, no solo para responder
La mayoría de los “bots” de WhatsApp siguen menús rígidos: «marca 1 para ventas, 2 para soporte». Eso frustra a los clientes y deja ventas sobre la mesa. El asistente de IA de WAG entiende lenguaje natural y responde como lo haría tu mejor vendedor: con contexto, con tu información y con el objetivo de avanzar la conversación hacia una venta o una cita.
Conocimiento que es tuyo
Subes tus documentos y la IA arma una base de conocimiento. Cuando un cliente pregunta algo, busca la respuesta en tu material —no en datos genéricos de internet— y contesta con precisión. Si la información no existe, no inventa: deriva la conversación a tu equipo. Así evitas el riesgo más grande de la IA mal usada: respuestas inventadas que dañan tu marca.
Respuestas con tu tono
Configuras la personalidad del asistente para que hable como tu negocio. Puedes definir si tutea o trata de usted, si usa emojis, qué tan formal es y cómo se presenta. El cliente siente que habla con tu marca, no con un robot impersonal.
Control total, siempre
La IA trabaja para vos, no en lugar tuyo. Pausas el asistente en cualquier conversación con un clic, defines en qué casos debe derivar a una persona y tu equipo puede tomar el control cuando quiera. Tienes lo mejor de los dos mundos: la velocidad de la automatización y el criterio humano cuando hace falta.
Dentro de las reglas de WhatsApp
Todo funciona sobre la API oficial de WhatsApp Business de Meta y respeta la ventana de 24 horas: la IA responde libremente mientras la conversación está activa y, fuera de ese plazo, usa plantillas aprobadas. Nada de automatizaciones no soportadas que ponen en riesgo tu número.